Cuando el actor Hugh Grant interpretó al personaje William Thacker en el filme Notting Hill, nos tomamos a broma, o como una excentricidad, que la tienda de la que era propietario fuera exclusivamente de guías de viajes… ¿Frikada o especialización?

La película, del año 1999, nos marcaba ya entonces como se podría “combatir” a día de hoy la poderosa venta por internet.

Sí que hay especializaciones algo exageradas y que sólo tienen cabida en ciudades o, mejor dicho, en zonas concretas de ciudades concretas. 

Seguramente este escrito hará reír dentro de un tiempo (varios meses o unos poquísimos años), dependiendo de la evolución imparable de los servicios y la tecnología de internet. Pero en estos momentos la especialización, y evidentemente el servicio y conocimiento de esta especialización, es la alternativa más fiable a los e-commerce.

Ya no vale vender productos de deporte si no se tiene mucha o toda la variedad de zapatillas deportivas. Las tiendas de a pié no pueden permitirse el lujo de ofrecer una amplia gama de pantalones si sólo tienen un único modelo de vaqueros y “tres” tallas en color negro, y no pueden decir “todo en fotografía” si se dispone de 10 cámaras de muestra y el resto son en catálogo. Pero sí pueden decir “todo en fotografía digital de gama media”, “la mejor gama de vaqueros street urban” o “todo en zapatillas de running”.

Se puede tener un poco de todo, o no, pero hay que destacar con una sola línea de producto que permita ser los mejores de la zona con variedad de producto y conocimiento de todo lo que le rodea. Tocar, preguntar y ayudar en la decisión, mientras se puede mirar a los ojos, mejora la experiencia de compra y esto es el valor añadido que una tienda puede aportar en detrimento del ecommerce.

Pero, evidentemente, la tecnología juega a favor de los e-shops y el público potencial que va apareciendo va en la misma dirección… Se trata de encontrar en qué “estante” puedo poner mi producto, sea online u offline, y utilizar en cada uno sus “armas de venta”.

Lo que está claro es que ahora ya nadie puede decir que “esta guerra no va conmigo” (bueno, algunos quizá sí lo pueden decir, pero lo dejaremos para un nuevo post).

 

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